sábado, 22 de agosto de 2009


Cambiar las cosas no es solo cuestión de cambiar su forma. Se trata de cambiar desde adentro, desde el interior, desde el diafragma. No es fácil, lo admito. Nadie puede cambiar sin ayuda externa.
La pura verdad es que nadie cambia.

¿Quién realmente desea cambiar? Mmm... ahi surgen mis dudas certeras. Nadie cambia a menos que se encuentre en un ambiente hostil a su persona. Pero si no es asi, nadie cambia. No van a cambiar por las opiniones ni pensamientos del resto, porque asi te darías a conocer como alguien sin personalidad. Pero si no cambias según lo que quiera el resto, te toman cual mierda.

No es fácil hacer cambiar a la gente. Realmente deseo que algunos cambien algunas actitudes y vicios, pero me pregunto: ¿Quién soy yo para hacerte cambiar?